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martes, 1 de febrero de 2011

Muros, paredes y tabiques

A simple vista una pared parece solamente eso, una pared. Hay una gran diferencia entre un muro, una pared y un tabique. A quien lo tenga claro, que tenga paciencia, pues  hay personas, que con gran conocimiento en otros temas no se han parado a pensar las limitaciones de uno u otro concepto.

Un muro es un elemento estructural vertical de gran robustez, dimensión y estabilidad. En él recae el peso de muchas cargas de la vivienda. Es algo majestuoso y brillante, silencioso y de temperamento. No admite muchas modificaciones ni agravios. 

Hemos de conservar los muros de carga en la medida y dimensión que el proyecto determine. Un muro de carga va a recibir el peso de las vigas, que son las que aguantan los pisos o forjados. Dichas vigas pueden ser de hormigón prefabricadas o forjadas in situ, de hierro o de madera como materiales tradicionales. Yo siempre voy a hablar de materiales tradicionales que son los que conozco.

Las paredes son elementos menos resistentes  pero que pueden recibir cargas puntuales.
Habitualmente las paredes tienen más grosor que un tabique, pudiendo llegar a grosores de muro pero sin tener más obligación que aguantarse su propia envergadura. Generalmente separan espacios que necesitan de un grosor determinado por normativa o las buenas prácticas constructivas y de la coherencia, como por ejemplo para separar un garaje de el resto de la vivienda.

Los tabiques separan espacios a voluntad. No resisten nada más que su propio peso. Generalmente son muy ligeros y se adaptan a cualquier espacio.

Hay muchos países que para separar los espacios recurren como norma general al pladur, que son placas de cartón yeso atornilladas a unos montantes. Cada vez se utiliza más el pladur en nuestro país. Este es un tema que convendría hablar con más detalle. Las buenas prácticas se están perdiendo en el sentido que cuando intentamos abaratar costes siempre salen perjudicadas las costumbres.

Conozco el pladur y no estoy ni a favor ni en contra, simplemente siento mucho respeto por la construcción tradicional. Me gustan los tabiques de supermahones de 8 cm. Con ellos consigues tabiques que parecen pareces. Le confieren mucha solidez al conjunto de la vivienda.

La parte negativa es que después de realizar mu correctamente un buen tabique, viene un mal yesero  te desgracia la faena. Esto me ha pasado cientos de veces  es muy penoso pues llegas a conclusiones negativas.

El pladur queda muy derecho y si le aplicas la pasta correctamente, puedes conseguir un resultado casi perfecto. El gran enemigo de las paredes es a veces un mal yesero. 

La decisión es vuestra. En mi caso particular siempre me resisto al pladur pero estoy cada vez mas determinado al cambio, pues faltan buenos profesionales del yeso. Este es un oficio en decadencia y falto de mucha regulación y profesionalidad.

En cuanto a los muros, paredes y tabiques hay en el mercado unos materiales tradicionales que son:

Para los muros hay bloques de hormigón de diferentes anchuras. Principalmente se utiliza el bloque de 20 ó 30 cm de ancho por 20 cm de alto por 50 cm de largo. Los hay de otras medidas.

Para darle la solidez necesaria, estos bloques se han de rellenar de hormigón e incrustar varillas de acero horizontal y vertical para reafirmar el muro. Aunque parezca muy complicado es extremadamente fácil trabajar con estos materiales, aunque muy pesados. Preparaos a comer bien pues necesitareis las fuerzas para moverlos.

Para muros de carga también se utiliza materiales cerámicos de barro cocido como el “Gero”. Es un ladrillo perforado por su cara superior e inferior con el propósito de que el mortero de las hiladas  se vaya introduciendo en ellos, Estos muros, bien ejecutados pueden ser realmente resistentes.

Las paredes pueden ser de Gero también o de tochana principalmente. La tochana es de dimensiones parecida al Gero pero esta perforada en su parte delantera y trasera que es donde el mortero se aloja para darle continuidad a la pared.

La tochana es un material que se puede poner plana, logrando una pared de unos 14 cm de ancho o se puede poner de canto, logrando en este caso un espesor de pared de unos 10 cm.
Los tabiques se realizan principalmente de supermahones de 4 cm y de 8 cm. Siempre que puedo me gusta que se emplee el de 8 cm como ya he mencionado antes, a pesar de que para tabiques muy ligeros y en donde las circunstancias lo exigen el de 4 cm es la solución.

Haré una nueva entrada para aquellos que quieran ejecutar bien un muro, pared o tabique y no sepan cómo hacerlo. Como en todo en esta vida, no basta con un poco de buena intención. Hay que realizar el trabajo en las mejores condiciones, con algo de conocimiento y sobre todo con elegancia. Aunque no sepamos mucho, hemos de partir de la base de que el otro no lo sabe.

Trabajaremos como profesionales y dedicaremos el tiempo necesario para ello. El trabajo resultante será gratificante.

He tenido muy, muy buenos albañiles, de los mejores, si cabe decirlo. Pero mis mejores obras son aquellas en que mis manos han tenido algo que ver.

martes, 25 de enero de 2011

Muros de Piedra

Los albañiles de antes no tenían las maquinas para trabajar la piedra que tenemos ahora. Todo lo hacían a golpe de cincel y puntero.

Un albañil antiguo que estuvo trabajando para mí me dijo una vez que las piedras tienen nueve caras y cada una de ellas compone con otras nueve. Resulta muy laborioso realizar un muro de piedra, pero el resultado puede ser espectacular si se han respetado unos mínimos conceptos sobre traba  línea. En los muros de piedra el nivel va en función de otros parámetros muy sutiles y que tienen que ver con la plástica, como rozando el arte.

Una vez acabado, un buen muro de piedra se observa desde una cierta distancia, como un cuadro en el que queremos observar principalmente el conjunto y no el detalle. Si habéis curado muy bien el detalle, la visión de conjunto será maravillosa. Pocas cosas pueden transmitir tanta belleza, fuerza y solidez como un buen muro de piedra.

Muros de piedra los hay de muchos tipos, pero nunca confundáis un simple aplacado de piedra, que también tiene su mérito, con un muro de mampostería.

A medida que somos más detallistas al trabajar la piedra y lograr que las grietas entre piedras sean más delgadas, solemos decir, que está más concertada. Está más escuadrada y más careada.

Es importante seguir la ley de traba y línea. Si así lo hacéis, conseguiréis un resultado espectacular.

En cuanto al relleno, los muros de piedra pueden ser de piedra seca o con junta de mortero.

Los de piedra seca son realmente difíciles de realizar y muy laboriosos, resultado que da un muro de una belleza incalculable, algo tan sublime que se adapta al entorno como algo natural propio. Es cuestión de paciencia y valentía.

Por otro lado, los muros con junta de mortero os van a ser mucho más sencillos de realizar, más rapidez de ejecución y mejor solidez. Podéis lograr un muro de categoría si lo hacéis de esta manera y no tenéis que complicaros con la piedra seca si no podéis.

Podéis lograr muros de mucha belleza, simplemente dando un golpe a las .piedras por la mitad y poniendo las caras resultantes en la cara vista del muro. Además con este sistema podemos reducir el grosor del muro.

Con este sistema os aconsejo un grosor total de unos 12-15 cm. Por dentro del muro vais rellenando con las cascaras y sobras de mortero y piedra.

Podréis llevar unas hiladas más uniformes y no tendréis que ser tan cuidadosos en los cortes, aprovechareis mucha piedra y más rapidez.

La traba en las hiladas ha de ser uniforme. Nunca os han de coincidir dos juntas verticales en el mismo sitio a no ser que lo decidáis vosotros para enrasar grosores de piedras contiguas.

¡Ánimo!